Los viernes 23 y 30 de noviembre, La Chicana presenta Folkenstein, el disco solista de Acho Estol en el Torquato Tasso.

”Mi trabajo solista es una parcela de La Chicana, es la parte más folclórica, más del folclore psicodélico, es una voluntad de integrar el folclore, el tango y el rock”, dice Estol. Y agrega, en rigurosa tercera persona del plural: “Siempre pensamos que el tango es una parte folclore”. 

Es que Estol lleva ya más de veinte años junto a Dolores Solá dándole vida a La Chicana, uno de los mayores representantes de la Nueva Guardia tanguera. Folkenstein, dice Estol, es un trabajo “hecho con partes sueltas de distintos folklores argentinos” y en el cual el autor se da el lujazo de contar, en cada uno de los temas, con un invitado que traduce ese espíritu generacional. “Un poco la gracia del disco es armar ese trípode de la música popular argentina entre tango, rock y folclore. Porque esos géneros tienen bordes que se están difuminando: está Manuel Moretti, el cantante de Estelares, cantando un tango; Daniel Melingo con un huayno; Lidia Borda cantando folclore. Es decir, todos artistas amigos cantando cosas corridas de lo que es su producción habitual”.

-¿Eso quiere decir que va a haber invitados en estos shows en el Tasso?

-Claro, vamos a tener cinco invitados, tres en cada función: el primer viernes va a estar Hernán Lucero cantando una tonada, Lidia Borda cantando un vals y Pablo Dacal, que tiene un estilo muy roquero y desgarrado. Y el otro viernes, Lucero de nuevo, y van a estar Cucuza Castiello que va cantar de todo, y va a estar María Pien que es una de las músicas más grosas de la canción rioplatense actual. Va a haber, además, sorpresas porque en los ensayos surgen cosas. Todos hacen, también, algún tema clásico de La Chicana a dúo con Lola.

-Hablemos de lo que significa el Tasso para La Chicana.

-En el Tasso somos locales. Tocamos ahí desde hace más de veinte años, desde que se fundó, cuando era milonga y la gente bailaba. Nuestro crecimiento fue en paralelo con el de ellos, estábamos ahí cuando casi no tocaban bandas y hoy es un lugar infaltable de la música popular argentina. Es nuestro segundo hogar.  

-¿Qué proyectan para el año que viene más en general, como ven el momento en que estamos y que se viene?

-El momento en que estamos es un desastre. Vemos con mucha tristeza que hay gente que vota por sus propios opresores. Creemos que la batalla es cultural y que en ese plano no nos pueden ganar nunca. Por eso nosotros le ponemos tanta fuerza en los shows a las canciones que tienen contenido más social. Creemos que hacemos una gran catarsis en nuestros espectáculos. Y hacia adelante, estamos empezando a tener esperanzas, si bien hay gente que va a seguir pensando que la tortura y la represión llevan a algún lugar, esperamos que la oposición se dé cuenta de que la discusión es con el neoliberalismo internacional. El capitalismo libra una guerra mundial y en el camino voltean todo lo que nos da orgullo como la posibilidad de fomentar la producción o subsidiar los servicios. Es una guerra porque hay muertos, porque hay víctimas inocentes. Lo llamamos La Grieta pero eso es un eufemismo. Es una guerra y no es nuestro bando el que elige la violencia, somos los que la padecemos. 

La Chicana son Agustín Barbieri (percusión), Carolina Rodríguez (violín), Felix Arcangelli (contrabajo), Alejandro Montaldo (bandoneón), Dolores Solá (voz) y Acho (Dirección musical, guitarra y voz).


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