Con su humor irreverente y sus canciones multiculturales Sofía Viola y su banda El Combo Ají presentan el próximo jueves 20 en el CAFF su nuevo disco La huella en el cemento. El trabajo es, como los anteriores de la cantante, una maravillosa colección de ritmos latinoamericanos, aunque un blues suburbano y desgarrado llamado “La noche deja el pañal” se cuela entre las composiciones para seguir abriendo las posibilidades. 

Este disco supone un cambio en la carrera de Sofía Viola en la medida en que aparece con fuerza el sonido más de banda que de solista. Producido meticulosamente por Ezequiel Borra, La huella en el cemento, editado en septiembre de este año, revaloriza la potencia compositiva e interpretativa de la artista, que conversó con Ticket Hoy sobre el show que brindará pocos días antes de fin de año:
 
“El repertorio que hacemos en vivo va variando entre clásicos de mis otros discos y toda una camada de canciones nuevas que son de un tinte más del bolero, del vals, algún chamamé y toda esa paleta multicolor que solemos presentar. Y hay un momento en que canto sola, porque me parece bonito que me tengan como suelo ser al crudo”, dice. También será parte del show el uruguayo Fabricio "Panki" Breventano, ex integrante del Cuarteto Ricacosa, notable y mítica banda oriental de valses, tangos y milongas. 

-Actuaste ya en el CAFF, ¿no?

-Amo el CAFF. Desde la primera vez que fui hace muchos años, no me acuerdo qué había ido a ver. Toqué varias veces ahí. De hecho, en 2013 presenté ahí mi disco Júbilo.  Es uno de mis lugares preferidos de Buenos Aires porque además de ser autogestivo, que lo llevan adelante un montón de músicos, tiene una mística arrabalera. Es un galpón muy especial, no sé si serán los fantasmas de los obreros que laburaron ahí, pero es muy lindo lugar para tocar.  El sonido está muy bueno, tiene esto de los precios populares en la barra y para los artistas es muy accesible también. Cada vez que voy a ver un show ahí lo paso muy bien. Es uno de los pocos lugares que recomiendo a artistas de otros lados que vienen a tocar a Buenos Aires. Tiene mística y es muy bello, me encanta.

-Lo del humor en las canciones, ¿es buscado? ¿O es algo que surge naturalmente?

-Es algo que me surge naturalmente, pero creo que es un patrón heredado de mi familia de chiflados. Esto de pertenecer a la misma familia que Omar Viola, por ejemplo, y todo el delirio del Parakultural, creo que de alguna manera inconsciente ha llegado a mí. Y también en mi casa hay siempre muchas carcajadas, somos muy de hacer chistes en nuestras reuniones familiares. Mi viejo, cuando nos quería retar, nos enseñaba las cosas con chistes. Creo que para estos tiempos es importante el humor. La risa es una puerta para lugares que suelen estar cerrados. No es que tenga intenciones de hacer chascarrillos, no es premeditado: me sale espontáneamente. No busco hacer reír, pero hago reír igual. Tengo alma de payasa.

-Andás mucho por Latinoamérica y tenés una posición muy clara en apoyo del movimiento feminista. ¿Lo ves como un fenómeno local o en el resto de la región también está presente?

-El fenómeno es mundial y cada vez se va a propagar más, pero está claro que uno de los grandes núcleos parte de acá con el Ni Una Menos y con la lucha por la Ley del Aborto. Hay mucha repercusión en muchos países: en Colombia, en Chile, en México nos tienen como ejemplo de lucha. No puedo decir que me enorgullece porque me siento parte de todo el territorio, pero me pone muy contenta que nuestra fortaleza rebote y haga despertar a un montón de gente. La realidad está peluda, pero cuando hay mucha luminosidad, la oscuridad es más notoria. Fijate que la sombra aparece cuando hay sol, pero el sol ilumina todo. A lo que voy es que esto recién comienza hace cien años y ahora hemos tomado mucho coraje para salir a gritar. No nos bancamos más la humillación, el maltrato, la indiferencia. Y creo que el movimiento feminista también nos va a liberar del sistema capitalista, porque es una conquista que va a ir desde los derechos básicos de la mujer y va a terminar transformando lo que nos ataca como humanidad. Fijate que está todo organizado para que la gente esté cada vez más metida adentro: los celulares, la enajenación, el consumismo, las ofertas, la gente se enfrasca y hay una bajada de línea desde arriba que quiere hacer ver lo contrario, como que estas luchas perjudican. Y eso es porque están cagados de miedo. A esta ola verde yo la llamo ola roja, porque los vamos a ahogar en nuestra menstruación (carcajada final).

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